martes, 3 de noviembre de 2009

Las Páginas de Argüi

Cuando tocaron a la puerta, supe que era alguno de ellos, pero ¿cuál de todos?: Mario, Marino, Mariano, Martín, Marcelo. Me acomodé dentro del jarrón, había esperado este momento durante años; por fin sabría cual de mis hijos era el más inteligente, a todos les fui dejando pistas como para que llegaran hasta aquí, teniendo en cuenta que no podía pasar demasiado tiempo con cada uno de ellos.
Marta abrió la puerta y se apersonaron cinco tipos de idéntica edad y contextura física. Se presentaron como Mario, que dijo vendía guías para descifrar lo que quieren decir los críticos de Arte en sus artículos, eran apenas tres tomos y a un precio razonable – éste es turro como yo –
Marino ostentó su diploma de asesino a sueldo con especialización en vecinos molestos – éste de chiquito ya era medio sanguinario –
Mariano en cambio, argumentó que era gigoló domiciliario y atendía mutuales excepto Pami – éste es coherente se ve que salió bien dotado como yo –
Martín confeccionaba camisas de fuerza a pedido y por anticipado, en telas cuadrillé y con canesú – humm, ¿no me habrá salido medio mariquita? –
Marcelo en cambio comenta que ganó el Reality Show de la TV “Hijos que Buscan a su Padre con otros hijos, en el Conurbano”
- o éste es medio boludo o le sale muy bien -
En eso se abre la puerta, entra Marcos y asombrado pregunta
- ¿Qué hace toda este gente en mi casa?, ¿Quiénes son ellos? ¿Dónde está Papá?
- Aquí hijo – tuve que salir, éste cuando se pone nervioso hace bolsa los jarrones, no me quedó otra que salir.
- ¡PAPÁ!, exclamaron los seis.
- Hola Mar, tanto tiempo, a los seis los llamaba igual, seré polígamo pero no idiota.
Nos abrazamos largamente, Martín dejó escapar unas lágrimas
– humm, es modisto, lagrimea -
Charlamos, la champaña que tenía reservada para este evento, resultó insuficiente, son tan parecidos entre si, reímos, nos pusimos de acuerdo y ahí nomás fundamos Alberdi, el primer equipo de Básquet del barrio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario